Celebración del 207° Aniversario de la Independencia del Paraguay

Con motivo de celebrarse el 207° aniversario de la Declaración de Independencia de la República del Paraguay, el honorable Encargado de Negocios a.i Sr. Celso Riquelme acompañado de su Sra. Esposa María Selva Mongelos, el  agregado de Defensa, coronel Ulises Chamorros Tovar y el oficial, Marcial Páez León y su distinguida esposa, fueron los anfitriones de la recepción realizada en las instalaciones del salón Caroní del Gran Hotel Meliá Caracas.

Al evento asistieron  Embajadores, Representantes del Cuerpo Diplomático, Representantes de Organismos Oficiales de Venezuela, Medios de Comunicación y demás invitados.

A lo largo de la velada, los invitados compartieron un agradable ambiente de celebración y una deliciosa cena acompañada de una gran variedad de bebidas y postres.

Los himnos nacionales de cada país, fueron interpretados por un grupo musical, quienes deleitaron al público con un repertorio de música venezolana, seguido del discurso se procedió a cortar el estupendo pastel.

En su discurso de apertura del evento el honorable Celso Riquelme exclamó:

“El Paraguay tiene una historia que encierra muchas sorpresas. Al declararse Republica el 12 de octubre de 1813, estaba cerrando un círculo que se había abierto en la misma fecha en 1492. La lejanía geográfica tenía sus ventajas, mientras el resto de Hispanoamérica se preparaba para repeler la guerra de reconquista del imperio fenecido, el Paraguay se aprontaba para la paz y el desarrollo, tomando como modelo el libro más admirado del momento, el Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau y saca de él la institución de la dictadura romana que le ayudo a cimentar la independencia.

Lo que vino después sigue despertando admiración. Lo que se proclamó escuetamente en su reglamento de gobierno: “Seguirán en el gobierno de la provincia dos ciudadanos, electos en asamblea, que llevaran por título el de cónsules de la Republica…” Y así, en una simple declaración de voluntad autónoma, se convirtió con el paso del tiempo en la primera y más antigua Republica del mundo hispanohablante y apenas la tercera del mundo todavía en vigencia. Inmediatamente después de los Estados Unidos de América en 1783 con su constitución y la de Haití Bonapartista de 1804. Y Siguen las firmas, toda la ex América española descubrió en republicanismo más tarde. La Argentina en 1816, el Uruguay en 1830, Brasil en 1889. Pero hasta los europeos llegaron más tarde como Suiza en 1848 y Francia en 1871, Con toda modestia, mostramos el camino y dimos el ejemplo y este fue obviamente persuasivo.

En otros campos, también pudimos abrir senderos y figurar entre los primeros. Y en este año el redescubrimiento del valor y los derechos de la mujer, el Paraguay decidió que el mismo día de la independencia fuera dedicado también a ser el Día de la Madre. No soslayamos el hecho de que por más de una generación luego de una guerra de exterminio en 1870, el país casi exclusivamente fue reconstruido por las mujeres-madres.

En reconocimiento a ello, nunca practicamos discriminación legal alguna contra la mujer, persistiendo solamente aquellas que una sociedad profundamente conservadora traía como recado del pasado. Así en 1904 cuando la universidad de Asunción no había cumplido dos décadas de existencia ya egresaba la primera mujer Abogada. Y el mítico Colegio Nacional, responsable de la emergencia de una formidable generación de la intellegentsia a principios del siglo xx, nunca prohibió la matriculación de alumnas aunque los escasos recursos del estado hicieran muy onerosa la creación de residencias estudiantiles femeninas, asumiendo que los padres las hubieran permitido abandonar la casa familiar en pos de una educación secundaria. Eso se lograría pronto con la venida de las primeras residencias regenteadas por monjas europeas.

Y quizás, el mejor ejemplo de este trato igualitario sea el billete de 2000 guaraníes que llevan las figuras de dos maestras, Adela y Celsa Speratti que al fundar la Escuela normal doto a las mujeres del Revolucionario instrumento de la educación.

Tenemos otros ejemplos de peculiaridad como el ser el único país donde el idioma precolombino, el guaraní, es hablado por todos, sin importar origen étnico. En materia culinaria, la sopa paraguaya es sólida, así que, guarden las cucharas.

Finalmente, quiero aprovechar este momento para agradecer infinitamente al gran arquitecto del universo, a mi querida esposa y mis amados hijos, asimismo a todos los funcionarios de la Embajada del Paraguay y sus familias y con más razón a la República Bolivariana de Venezuela. Peor hoy solo queremos festejar el Día Nacional y gritar todos juntos: Viva la República del Paraguay y viva la República Bolivariana de Venezuela, nuestra gentil anfitriona. Salud!”

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