Ofrenda Floral por el 207° aniversario de la Independencia de la República del Paraguay

Con motivo de celebrarse el Duocentésimo Séptimo (207°) aniversario de la Independencia de la República del Paraguay, el Encargado de Negocios a.i. Sr. Celso Santiago, acompañado de su honorable comitiva y el Director General de Ceremonial y Acervo Histórico del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, colocaron una Ofrenda Floral ante los restos mortales del Libertador y Padre de la Patria Simón Bolívar, que descansan en el Conjunto Monumental Panteón Nacional y Mausoleo del Libertador en Caracas.

Al acto acudieron miembros del cuerpo diplomático acreditado en Venezuela, medios de comunicación y demás invitados.

Independencia de Paraguay:

En la noche del 14 de mayo de 1811, un grupo de oficiales paraguayos jóvenes se apoderó de los principales cuarteles de Asunción.

En la madrugada del 15 de mayo, los oficiales presentaron una nota al gobernador español Bernardo de Velasco, para exigirle que les entregase las armas, el dinero y los documentos oficiales. Al principio, Velasco se resistió, pero después terminó entregando lo que se le exigía. De esta manera, Velasco perdió toda autoridad, aunque no se lo separó del gobierno inmediatamente.

El 16 de mayo se formó un triunvirato integrado por Velasco, José Gaspar de Francia y Juan Zeballos. Ese mismo día, el triunvirato juró fidelidad al rey de España, Fernando VII, que entonces se encontraba en Francia, prisionero del emperador francés Napoleón. Aunque los próceres querían la independencia, todavía no la declararon abiertamente, sino que se dijeron leales a España.

Los revolucionarios paraguayos no fueron los únicos que dejaron por corto tiempo en el gobierno al funcionario español, aunque quitándole el poder. Algo parecido ocurrió en 1810 en Santa Fe, Quito y otras ciudades americanas. Como el juramento de fidelidad a Fernando VII, la permanencia del gobernador o virrey en el gobierno como figura simbólica fue una maniobra política, que disfrazaba el objetivo de la independencia total. En el Paraguay existía otro motivo más para dejar a Velasco en el gobierno. La revolución mayo fue una conspiración de civiles y militares, con ramificaciones en varios puntos del país. De acuerdo con el plan inicial, Fulgencio Yegros debía armar un grupo de hombres en Itapúa, para marchar con ellos hasta las Cordilleras, donde se le sumaría Manuel A. Cabañas con otro grupo de patriotas, para seguir camino hasta Asunción. También marcharían hasta Asunción grupos procedentes de otros puntos del país. Blas Rojas de Aranda, quien se encontraba en Corrientes al mando de tropas paraguayas, se sumaría al movimiento. En Asunción, los oficiales sublevados (Caballero, Iturbe y otros) entregarían los cuarteles a los revolucionarios. Pero este plan inicial debió cambiarse, porque Velasco se enteró de la conspiración, y por eso Caballero y sus compañeros decidieron dar el golpe sin esperar a Fulgencio Yegros y los demás dirigentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *